16 abril 2006

El pintor de batallas de Arturo Perez-Reverte


El escritor ha querido reflejar los horrores de las guerras a las que asistió como reportero, haciendo un colage, un cuadro que pinta el protagonista mientras conversa con una victima indirecta de su cámara fotográfica.

El resultado es muy aburrido y confuso, observándose una gran pedantería por parte de Pérez-Reverte dándonos a conocer su gran conocimiento de la pintura y cultura europea, sin quitarle merito a su gran prosa y dominio del lenguaje.

Pienso que detrás de esta obra, que desde luego no es la más redonda del autor, se esconde una gran labor de marketing y mercadotecnia que domina a las mil maravillas.

1 comentario:

decharol dijo...

Hola
He leido el libro a saltos, pues me parece imposible leerlo de corrido, por el horror (la crudeza de la guerra) que produce su lectura y como siempre el final tipo "P. Reverte" que te deja fria y preguntandote ¿Para esto tanto libro? No recomiendo su lectura, solo para masoquistas tristes.